PUERTO RICO=RICKY MARTIN, EN CUALQUIER PARTE
ESTE ARTICULO ME PARECE INTERESANTE, VEAN Q RICKY NO SE LE OLVIDA DECIR Q VIENE DE PUERTO RICO.
por: Vanessa Colón (PRIMERA HORA)
HACE muchos años una compañera de trabajo me dijo que el artista Ricky Martin no era de su agrado. Sin embargo, reconocía que lo mejor que tenía era que en cada rincón del mundo que pisaba alzaba su voz como puertorriqueño.
Y PUEDE resultar que muchos estemos hartos de la repetición de la promoción y la publicidad que no deja de machacarnos cuán fabuloso es Ricky Martin. Pero hoy, casi siete años después de aquel sincero comentario de mi compañera, recojo los resultados del éxito de la carrera de mi paisano en tierras europeas casi en el Oriente Medio.
PRECISAMENTE, hace una semana, estando en la ciudad turca de Estambul caí en cuenta de aquellas palabras de mi colega. No hice más que montarme en un autobús que me llevaría a una de esas excursiones para extranjeros que me preguntaron de dónde provenía.
"PUERTO Rico", contesté muy orgullosa. "Ah, Ricky Martin", rápido me contestó el joven guía con una sonrisa de oreja a oreja. Yo lo miré y sonreí también. Su compañero, joven también, comenzó a cantar "un, dos, tres...", evocando la canción "María" que canta el astro boricua.
LUEGO, paseaba por el famoso Gran Bazar –que cuenta con unos 4 mil puestos de venta– cuando de repente se me acerca un vendedor. Supongo que por mis facciones reconocía que hablaba español. Así que no fallaba la pregunta obligada: "¿De dónde eres?".
"PUERTO Rico", respondí muy orgullosa. "Ah, Ricky Martin", rápido me contestó. Esta vez no era un joven, era un hombre en los cuarenta o cincuenta que vendía alfombras. La sonrisa volvía a relucir de oreja a oreja.
LA ECUACIÓN era sencilla: "Puerto Rico = Ricky Martin" y produce alegría. Me preguntaba cómo era posible que lo único que pudieran mencionar era Ricky Martin.
Y ENTENDÍ que muchas de las personas con las que hablé ni sabían dónde está ubicada geográficamente esta isla. Conocían de un país llamado Puerto Rico gracias a Ricky Martin. La mera mención de su nombre provocaba una sonrisa, como si fuera sinónimo de alegría y placer. Y estas dos personas no fueron las únicas en responder así. Hubo más.
TAMBIÉN hubo un señor muy agradable que al mencionar el nombre de esta patria dijo muy orgulloso que él sabía bailar salsa y que en Estambul había un lugar donde se suele tocar este género.
NO SÓLO lo dijo sino que también lo demostró. Muy cortésmente dio la clave con sus manos en un restaurante, justo al lado de la histórica estructura de Aya Sofía. Se levantó. Se puso los zapatos, los cuales yo también me había quitado como habían hecho otros comensales, y bailamos. Ciertamente, bailaba salsa.
ASÍ que con 60 grados de frío, respirando años de historia, en tierras donde salen cánticos de Corán por las mezquitas, un turco me mostraba cómo había aprendido a bailar salsa gracias a vídeos. Por su cuenta, había decidido aprender a bailar salsa en su casa porque le gustaba. No faltó la invitación por la noche al lugar donde se tocaba buena salsa. Lamento haber perdido esa experiencia.
TAMPOCO se escaparon los que al mencionar el nombre de Puerto Rico respondían: "Portugal" o "San José, de Costa Rica". "No, señores, Puerto Rico", quise gritar en varias ocasiones.
EN ESOS momentos, me hubiera gustado tener al lado a Ricky Martin, a quien me imagino hubieran reconocido de inmediato, y de segurito me hubieran dicho: "Ah, Puerto Rico". Y yo, a nombre de mi colega de hace siete años y el mío propio, le hubiera dicho: "Gracias por siempre mencionar el nombre de esta isla en cada rincón del mundo que pises".